DERECHO DE FAMILIA

VALTUEÑA abogados es un despacho especializado en la prestación de servicios de relacionados con el Derecho de Familia, contando con Abogados de familia especializados en la materia.

El Derecho de familia es el conjunto de normas e instituciones jurídicas que regulan las relaciones personales y patrimoniales de los miembros que integran la familia, entre sí y respecto de terceros.

Estamos especializados en divorcios, redacción de convenios reguladores, uniones de hecho, pensión de alimentos, herencias y cualquier otra materia relacionada con el Derecho de Familia.

DIVORCIO MÚTUO.-

El divorcio de mutuo acuerdo es aquel que se produce a petición de ambos cónyuges o de uno solo con el consentimiento del otro.

PROCEDIMIENTO.-

El procedimiento para tramitar las peticiones de divorcio de mutuo acuerdo se regula por lo establecido en el artículo 777 LEC:

”Las peticiones de separación o divorcio presentadas de común acuerdo por ambos cónyuges o por uno con el consentimiento del otro se tramitarán por el procedimiento establecido en el presente artículo.”

El procedimiento que prevé este artículo no exige causa de la petición de divorcio, solo el requisito del plazo, que debe ser de tres meses desde la celebración del matrimonio. Tan solo en el caso de alegar una situación de riesgo para acortar el plazo se deberá demostrar documentalmente la causa (denuncias, partes médicos,…).

El procedimiento prevé la elaboración de un Convenio Regulador que deberemos presentar ante el Juzgado junto con la demanda de divorcio.

Presentada la demanda, se señalará día y hora para la ratificación de la petición de divorcio y del Convenio.

El Juzgado dictará sentencia en la que se decretará la disolución del matrimonio y la aprobación del Convenio Regulador.

El divorcio de mutuo acuerdo también se puede solicitar aunque el procedimiento haya comenzado siendo contencioso si los cónyuges llegan a un acuerdo y piden el cambio de procedimiento.

DIVORCIO CONTENCIOSO.-

El procedimiento contencioso de divorcio se regula en los artículos 769 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Tras la reforma introducida por la Ley 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de separación y DIVORCIO, basta con que uno de los cónyuges no desee la continuación del matrimonio para que pueda solicitar el divorcio, sin que el otro pueda oponerse a la petición por motivos materiales, y sin que el Juez pueda rechazar la petición, salvo por motivos procesales.

Por tanto, no es necesario el consentimiento del otro cónyuge para presentar una demanda de divorcio.

Cuando se produce esta ausencia de consentimiento del otro cónyuge y no es posible llegar a un acuerdo posterior, es necesario entablar un procedimiento contencioso de divorcio, en el que un Juez decidirá sobre todas aquellas cuestiones en las que los cónyuges no se han podido poner de acuerdo.

Desaparecen también los listados de causa de divorcio. La simple voluntad de uno de los cónyuges de no continuar con el matrimonio es suficiente para poder obtener el divorcio. Basta con citar el plazo de tres meses desde la celebración del matrimonio, o incluso inferior si concurre una de las situaciones de riesgo que regula el artículo 81 del Código Civil.

Los trámites se inician con la presentación de una demanda de divorcio o separación contenciosa, en la que se podrá contener la petición de medidas provisionales.

El Juez fijará fecha para la vista, ala que deberán acudir las partes asistidas de abogado y procurador.

Tras la celebración de la vista el Juez dictará sentencia que recogerá la disolución del matrimonio y las reglas que regirán las relaciones entre los cónyuges a partir de ese momento.

El principio general de publicidad que rige en los procesos queda aquí relegado debido a la naturaleza de este tipo de procedimientos, en los que se debate sobre aspectos relacionados con la intimidad familiar. El artículo 754 de la LEC establece que “podrán decidir los tribunales, mediante providencia, de oficio o a instancia de parte, que los actos y vistas se celebren a puerta cerrada y que las actuaciones sean reservadas”.